
Hay una isla en Grecia, la isla de Tinos, a donde los fieles católicos ortodoxos peregrinan de rodillas (todo el camino), hasta llegar a los pies de un icono de la virgen María. Les han puesto una alfombra roja sobre la escalinata que asciende hasta el templo y todo. Una vez allí hacen sus peticiones y dejan a cambio exvotos, velas encendidas y cosas al uso.
En el antiguo matadero de Tarifa (cómo llegamos allí ya es otra historia), en lo que fuera gólgota para infinidad de cochinos y vacas, encontramos lo que se puede ver en la foto. Aquí no hay que dejar ofrendas suntuosas, ni siquiera velas, ni siquiera hay que tener saldo en el móvil, ni contrato. Una simple llamada con el teléfono colocado a tal fin a la diestra de hijo y ya tenemos línea directa. "Pedid y se os dará". Así de simple.
En cualquier otro lugar del mundo esto hubiese sido lo increíble. Pero aquí no, aquí es lo normal. Lo que llama aún más la atención que el novedoso sistema de comunicación espiritual, de nueva mística (por lo de las vías); es lo descuidada que me tienen la improvisada capilla. Haber cambiado la caoba de la cruz por el aluminio, el terciopelo corinto por la combinación ajedrezada de rosa y blanco (que no deja de tener su encanto), y el reclinatorio por el telefonillo de plástico malo y descolorido, con lo bien que hubiese quedado uno de baquelita, no tiene perdón de dios. Ahora mismo le voy a hacer una llamada perdida.










Es una capilla pop, jj
No pretendo ser irreverente ni macabro, pero pensando términos de eficacia: ¿Habrá que ponerle un manos libres a ese hombre, no?
Si le ponemos un manos libres, habrá que ponerle un casco, sino se va a chafar la corona de espinas. La gravedad es lo que tiene. Aunque no veo yo la corona de espinas con un casco encima.
Lo que más me gusta son los azulejos del fondo….
Yo aún diría más, los churretes de grasa de arriba a la derecha.
y yo, estrenándome en este selecto club, afirmo:
que dichas manchas son las caras de bélmez de tarifa… fijándose bien
se corresponden con rostros de antiguos personajes señeros
de la vida tarifeña
(fijándose mejor, la mancha que mejor se ve se parece a una ubre
de Vaca, la hermana de Pollo, lanzando así desde aquí lazos de afinidad
a otras disquisiciones del blog)
bss a tutti